Por el derecho a la salud trans
Por Jaqueline Nava
El seminario de Género, bioética y justicia reproductiva presentó a la doctora Daniela Muñoz Jiménez, fundadora de Transsalud, Mass Clinik y Atlasst (Asociación de Tratantes Latino Americanes para la Salud Trans), quien expuso el tema Identidades, subjetividades, corporalidades trans y su derecho a la salud integral. Explicó que no hay suficiente derecho a la salud trans; de las pocas personas en la comunidad trans que tienen acceso a la salud (se pronostica 5% con derecho a la salud al tomar en cuenta que hay 5% con trabajo formal), la mayoría prefiere no usar los servicios de salud ni públicos ni privados, por el trato indigno y las condiciones deficientes. Contó sobre su perspectiva en Transsalud, empresa social de iniciativa privada y filantrópica: “¿Cómo es posible que tengo pacientes que prefieren pagarme teniendo imss o teniendo herramientas como las [clínicas] Condesas? [...] Me dicen: ‘Doctora, no quiero; prefiero venir acá donde no me vulneran a ir al imss’”; dicha opresión, aunque está presente en todos los sectores sociales, hace alusión a los trabajadores del sector de la salud.
Aunado a ello, no existe una especialidad, normas oficiales, protocolos ni guías trans.
Mencionó que gran parte de los endocrinólogos no saben cómo tratar a los pacientes trans, los vulneran y, además, los patologizan. Transsalud, dijo, no sólo busca dar acceso a la salud, sino también a la educación, al trabajo y al conocimiento; se trata de bioherramientas. Este “compromiso radical con la salud” logró una tasa menor de enfermedades; de la mano de sus 2300 pacientes comprobaron la teoría del estrés de minorización, que dicta que muchos de los padecimientos son consecuencia del ambiente hostil en el que viven: “Sin intersecciones y con las menos vulnerabilidades posibles, se demostró que la esperanza de vida es más alta [...] no nos morimos a los 35, nos matan a los 35 [...]”

